Un salón para vivirlo
- Nora zubia
- 20 sept 2018
- 2 min de lectura
Actualizado: 2 ene 2020
Retomamos hoy el blog, un poco abandondo los últimos meses para hablaros de uno de nuestros últimos proyectos de decoración: un salón-comedor para una familia bonita que estrenaba casa y buscaba un salón cómodo, funcional, al mismo tiempo que acogedor, cálido y lúminoso.

Una de las máximas de Slow & Chic es tener claro que los espacios se crean y se diseñan para vivir. Pero además de que sean confortables, amigables y acogedores nos gusta que el resultado final tenga una coherencia y armonía entre los muebles, los textiles y los detalles de tal forma que además de vivirlo, se disfrute. Ese fue el concepto que nos guió a lo largo de todo el proceso de selección de piezas, así como de diseño de distribución. El resultado: un salón comedor, de concepto abierto que integra perfectamente la cocina sin distorsionar un ápice todo el conjunto.

Los dueños lo tenían claro: querían un salón vivible, que multiplicara la luz que entra por sus ventanas, que huyera de los grises y además tuviera notas de color en azules y mentas, y, por supuesto, que fuera cómodo y versátil. Con estas pautas todo fue fácil.

La clave: el sofá esquinero que marca todo el caracter de la estancia y lo divide generando tres ambientes (zona de estar, zona de lectura y zona comedor). Los mueble auxiliares en madera de roble y blanco aportan ese almacenaje que siempre necesitamos, sin saturar el espacio, y aportando neutralidad.

Los detalles una vez más nos los dan las lámparas. Dos luces indirectas que caen del techo sobre la zona de tv y una lámpara de pie con una pantalla en negro, que la hace muy presente, hacen que el espacio tenga su propia personalidad generando al mismo tiempo un ambiente cálido y acogedor al final del día.
Un salón para vivirlo un salon para vivirlo Un salón para vivirlo
Otros detalles que marcan el estilo del salón son: las piezas decorativas y los textiles en azules, y una composición de láminas alegre y vegetal que hacen un guiño a los días más estivales.
Un salón para vivirlo Un salón para vivirlo Un salón para vivirlo Un salón para vivirlo
La versatilidad del espacio nos la da la mesa consola extensible, que en el día a día es un mueble auxiliar útil que no ocupa espacio y que en día especiales nos ofrece la oportunidad de crear una gran mesa para acoger a nuestros invitados, convirtiendo así el espacio en un gran comedor.

Por último, no nos olvidemos de el detalle de la entrada; a priori un espacio estrecho y sin muchas posibilidades que se convierte en una cálidad bienvenida al integrar una consola en madera y metal hecha a medida y un gran lienzo personalizado (made in Slow & Chic) de flor paniculata. Para nosotros un proyecto bonito, lleno de luz con un resultado de lo más especial, que sin duda nos invita a vivirlo.

Puedes ver el proyecto completo aquí




Comentarios